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Cuando lo disparatado se normaliza: Trump Presidente.

Durante los últimos días se ha venido hablando en diferentes medios de comunicación sobre una disminución en la brecha que marcaba diferencia entre Clinton y Trump para llegar a La Casa Blanca. En esta campaña que se ha visto inundada por los escándalos del pasado de ambos candidatos, los medios mismos han tomado esta importante decisión de nuestro vecino del norte como una especie de reality show. La reciente decisión del FBI de reabrir el caso sobre el manejo inapropiado de información confidencial por parte de Hillary, ha atraído la atención de la opinión americana y ha también impactado en las encuestas.

La verdad es que hasta hoy, de acuerdo a las mismas encuestas, Hillary sigue siendo la clara favorita para llevarse las elecciones. De hecho, ha habido momentos en la campaña en los que Trump ha registrado mejores números que los actuales de acuerdo al sitio Real Clear Politics que da seguimiento de varias encuestas en aquel país. Pero, ¿qué tan descabellado sería que ganara Trump? La verdad ya son pocos los acontecimientos de ámbito internacional y nacional que sorprenden. Como lo dijo el presidente Obama apoyando a Clinton en Carolina del Norte: “Es sorprendente como con el tiempo aquello que parece disparatado…se normaliza.”

Y es que últimamente los ejemplos y situaciones abundan. Las encuestas hasta antes del #Brexit (ver el artículo publicado aquí en emprepedia) daban cerca de un 80% de probabilidad para que el voto fuera en contra de que la Gran Bretaña abandonara la Comunidad Europea. ¿Qué ocurrió? De acuerdo a algunos analistas las encuestas no tomaron en cuenta al votante millennial que representa un amplio porcentaje de la población y que no salió a votar ese día, mientras que un diferente sector de la sociedad si cumplió con esa responsabilidad cívica. En Colombia, después de 52 años de conflictos con fuerzas armadas guerrilleras, la gente “le dijo no a la paz” y optó no acordar a los términos que se tenían con el gobierno con el fin de conseguir la estabilidad social en ese país. Lo que en su momento se proyectó como un logro terminó con un sabor amargo después del revés a una prematura actitud triunfalista de las autoridades. Por si esto no fuera suficiente, el equivalente al secretario de relaciones exteriores de Israel declaró recientemente que los trágicos terremotos que ha sufrido el pueblo italiano son un castigo divino ante la abstención del país peninsular en la votación de la UNESCO sobre algunos de los lugares más significativos para Israel y sus vecinos.

Así como estos, día a día vemos ejemplos de como “[…] lo disparatado se normaliza.” ¿Es acaso tan difícil de visualizar ante esta realidad a Trump como presidente de los Estados Unidos? Parecería que la mayoría del mundo pedimos a gritos que esto no suceda, pero lo mismo hacíamos con el #Brexit. Además, aunque las casas encuestadoras dicen que están usando metodologías para tomar esto en cuenta, se habla ya del voto oculto. Es decir, se ha vuelto tan impopular decir que se apoya a Donald Trump que se estima que muchos votantes americanos lo ocultan a la hora de contestar encuestas, pero que sin embargo su decisión será diferente a la hora de estar frente a la urna.

Los economistas americanos y del mundo entero piden a gritos una victoria de Clinton, mientras que el discurso demagógico de Trump lleva a los oídos de muchos ciudadanos lo que estos quieren escuchar sin darse cuenta que el mensaje no necesariamente se va a reflejar de la manera que esperan. Sin embargo, Trump está constantemente sacando provecho de una realidad no ajena a nuestro país: el hartazgo de la población por la clase política.

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Gráfica de promedio de encuestas en EEUU durante los últimos 6 meses. (Fuente: Real Clear Politics)

Para finalizar, me gustaría concluir que independientemente de la decisión que se tome el 8 de noviembre, México debe consolidar su economía y sobre todo su sistema político. Es más, siguiendo la tónica de cuando “lo disparatado se vuelve normal,” ¿Qué tal si la relación que Peña Nieto inició con Trump y qué fue tachada de error, llegara a ser considerada “estratégica y benéfica” para el país? Según el New York Times al 2 de noviembre, solo existe una probabilidad de 17% de que esto pueda ocurrir.

Luis A. Barroso

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